NOS SERENAMOS
Empezamos la mañana cerrando los ojitos.
Nos sentamos tranquilitos, ponemos las manos en el corazón y cerramos los ojos un momentito.Respiramos despacio y pensamos en Jesús, que nos quiere muchísimo y nos enseña a querer a todas las personas. Sentimos su presencia.
Jesús nos invita hoy a mirar el mundo con ojos de amor. ¡Todos somos sus amigos, aunque vivamos en países diferentes y hablemos idiomas distintos!
¡Comencemos!
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO....
ESCUCHAMOS
«Uno en Cristo, unidos en la misión».
¿Sabéis una cosa?
¡El amor de Jesús es tan grande que llega a todos los rincones del mundo!
Hay niños que viven muy lejos, que hablan otros idiomas y que juegan a cosas diferentes. Pero todos tienen algo en común: necesitan cariño, alimentos, cuidados y personas que los quieran.
Los misioneros son personas que llevan el amor de Jesús a quienes más lo necesitan. Así lo hacen también las RR. Calasancias, siguiendo el ejemplo del Padre Faustino, dedicando su vida a educar, acompañar y cuidar a los niños, especialmente a quienes más lo necesitan; en Ecuador, Derang, Guinea, Argentina...
Con su entrega nos enseñan que, a través de la educación también podemos llevar a Jesús a los demás.
Cuando hacemos estas cosas, ¡es Jesús quien lleva su amor a los demás a través de nosotros!
Padre Bueno,
Gracias por las RR. Calasancias y por su misión de llevar el amor de Jesús a todos los niños.
Gracias por el Padre Faustino, que nos enseñó a educar con cariño y a ayudar a quienes más lo necesitan.
Cuida a las RR. Calasancias que, con alegría y generosidad, comparten su vida y su fe con niños y familias de tantos lugares del mundo.
Amén
Madre Divina Pastora, ruega por nosotros.
San José de Calasanz, San Faustino Míguez y Beata Victoria Valverde, rogad por nosotros.



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