NOS SERENAMOS
¡Qué alegría volver a encontrarnos después de tanto tiempo! Deseamos que todos vosotros y vuestras familias estéis bien....
Empezamos la mañana cerrando los ojitos. Ponemos una mano sobre el corazón.
Respiramos lentamente... Tomamos aire por la nariz contando hasta tres... uno, dos, tres. Lo soltamos muy despacio por la boca... uno, dos, tres.
Ahora imaginamos que nuestro corazón es una pequeña luz que Jesús ha encendido. Con cada respiración, esa luz se hace un poquito más grande y llena nuestro cuerpo de paz.
Aflojamos los hombros, relajamos los brazos, las manos, las piernas y los pies. Todo nuestro cuerpo está tranquilo.
Estamos en calma.
Respiramos una vez más, muy despacio.
Sonreímos suavemente, abrimos los ojos y comenzamos este nuevo día con el corazón lleno de paz.
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO....
ESCUCHAMOS
Habrá cosas nuevas que aprender, nuevos amigos, nuevos juegos y también algunos retos. Y, por supuesto, un nuevo lema....
Además, Jesús nos recuerda que nunca estaremos solos. Él estará en la clase, en el pasillo, en el comedor, en el recreo, cuando aprendamos algo nuevo y cuando necesitemos ayuda. Porque siempre camina a nuestro lado.
Padre Bueno,
comenzamos un nuevo curso.
AMÉN
Madre Divina Pastora, ruega por nosotros.
San José de Calasanz, San Faustino Míguez y Beata Victoria Valverde, rogad por nosotros.


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