LUNES: REZAMOS CON UN CUENTO

 

NOS SERENAMOS 



¡Buenos días a todos! Otro día más, nos ponemos en presencia de nuestro amigo Jesús, le damos los buenos días y las gracias por poder estar aquí todos juntos compartiendo este momento.

Ahora es momento de relajarnos, de respirar profundamente y de abrir nuestro corazón a lo que hoy nos vamos a escuchar.
Hacemos tres respiraciones profundas.... nos olvidamos de todo lo demás...
Escucha los latidos de tu corazón. Eres tú. Es ahora… 

Dios está aquí. 

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.



                

ESCUCHAMOS




Había una vez una estrellita muy pequeñita llamada Lía.
Lía pensaba que no brillaba tanto como las demás.
—Mi luz es muy chiquita —decía.
Una noche vio a otra estrella llorar.
—Me he perdido —dijo la estrella—. No sé cómo volver a casa.
Lía dudó… ¿y si mi luz no es suficiente?
Pero respiró hondo, se acercó y dijo:
—Puedes caminar conmigo. Yo te acompaño.
Y algo maravilloso ocurrió: la luz de Lía empezó a crecer.
Cuanto más iluminaba a la estrella perdida, más brillaba ella también.
Al llegar a casa, la estrella abrazó a Lía:
—Gracias por ser mi luz.

Desde entonces, Lía comprendió que no importa si tu luz es pequeña… cuando iluminas a otros, siempre crece. En esta oración de hoy, nos damos cuenta de que nosotros también nos beneficiamos, cuando somos luz para otros. Iluminando a otros, también crecemos nosotros.



GESTO: 
Cada niño completa la frase: 
“Yo ilumino cuando… (comparto, ayudo, abrazo, acompaño).”


REZAMOS  JUNTOS 



Jesús, 
Quiero ser luz para mis amigos,
como tú eres luz para mí.
Amén.




NOS DESPEDIMOS                                          

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. 

San José de Calasanz, San Faustino Míguez y Beata Victoria Valverde, rogad por nosotros. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 






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