MARTES: REZAMOS CON EL EVANGELIO DEL DOMINGO

 

NOS SERENAMOS

Nos ponemos en manos del Padre. 

Siéntate cómodo. Cierra los ojos suavemente…

Imagina que Jesús viene hacia ti con una gran sonrisa,  te abre los brazos y te da un abrazo muy fuerte y te dice: 
"No tengas miedo, estoy contigo siempre”. Respira despacio y siente el amor de Jesús entrando en tu corazón. Jesús te suelta pero sigue contigo, en tu corazón. Ahora  abre tus ojos, mueve tus manos y pies, sintiéndote feliz y tranquilo.


En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

                                                 

ESCUCHAMOS   



Evangelio adaptado (Juan 14, 1-12):


“Un día, Jesús hablaba con sus amigos y les dijo:

—No estéis tristes. Confiad en Dios y confiad también en mí.

Jesús les explicó que en la casa de Dios hay mucho sitio para todos, y que Él iba a preparar un lugar para ellos.

Entonces Jesús dijo algo muy importante:

—Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega al Padre si no es por mí.

Sus amigos escuchaban con atención.
Jesús quería que supieran que, si lo conocen a Él, también conocen a Dios.

Aunque no siempre lo vean, Jesús está con ellos y les ayuda a hacer cosas buenas.”



Jesús nos enseña que nunca estamos solos.
Si seguimos su camino, elegimos hacer cosas buenas, ayudar y amar a los demás.



Hoy podemos pensar:
¿Estoy caminando con Jesús siendo bueno y diciendo la verdad?

REZAMOS

“Jesús,
gracias por quererme tanto.
Ayúdame a seguir tu camino,
a decir siempre la verdad
y a vivir haciendo el bien. Amén.”



NOS DESPEDIMOS      

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. 

San José de Calasanz, San Faustino Míguez y Beata Victoria Valverde, rogad por nosotros. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 







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