VIERNES: TUS MANOS

 

NOS SERENAMOS

Nos ponemos en manos del Padre. 

¡Buenos días! ¡Ya es viernes! 
Siéntate y cierra los ojos suavemente.
Piensa en una nube suave y esponjosa que flota en el cielo. Respira hondo y nota cómo tu barriga se infla como si estuvieras llenando la nube de aire.
Sopla muy despacio e imagina que tu nube se va desinflando y volando suavemente por el cielo.

Ahora, quédate un momento en silencio, sintiendo cómo tu cuerpo flota como una nube.

Ya estamos preparados para abrir nuestro corazón y disfrutar de nuestra oración.



En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

                                                 

ESCUCHAMOS   


                 


 

Piensa en tus manos… míralas despacito. Son pequeñas, pero pueden hacer cosas muy grandes. Con ellas puedes abrazar a quien está triste, ayudar a un amigo que lo necesita, compartir tus juguetes y hacer el bien cada día.


Tus manos son un regalo muy especial. Con ellas puedes demostrar amor, igual que Jesús nos enseñó: siendo amables, cuidando a los demás y haciendo felices a las personas que están a tu lado.

Hoy, al comenzar el día, pídele a Jesús que te ayude a usar tus manos para hacer cosas buenas, para dar cariño y para sembrar alegría.

Que tus manos sean siempre manos que ayudan, que abrazan y que aman. 





REZAMOS


Jesús, gracias por mis manos,
ayúdame a usarlas con amor,
para ayudar a mis amigos y a mi familia,
y hacer el bien como Tú, Señor. 
Amén.


NOS DESPEDIMOS      

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. 

San José de Calasanz, San Faustino Míguez y Beata Victoria Valverde, rogad por nosotros. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 







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