NOS SERENAMOS
Nos ponemos en manos del Padre.¡Buenos días! ¡Ya es viernes!
Siéntate y cierra los ojos suavemente.
Piensa en una nube suave y esponjosa que flota en el cielo. Respira hondo y nota cómo tu barriga se infla como si estuvieras llenando la nube de aire.
Sopla muy despacio e imagina que tu nube se va desinflando y volando suavemente por el cielo.
Ahora, quédate un momento en silencio, sintiendo cómo tu cuerpo flota como una nube.
Ya estamos preparados para abrir nuestro corazón y disfrutar de nuestra oración.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
ESCUCHAMOS
Piensa en tus manos… míralas despacito. Son pequeñas, pero pueden hacer cosas muy grandes. Con ellas puedes abrazar a quien está triste, ayudar a un amigo que lo necesita, compartir tus juguetes y hacer el bien cada día.
Hoy, al comenzar el día, pídele a Jesús que te ayude a usar tus manos para hacer cosas buenas, para dar cariño y para sembrar alegría.
Que tus manos sean siempre manos que ayudan, que abrazan y que aman.
REZAMOS
Jesús, gracias por mis manos,
ayúdame a usarlas con amor,
para ayudar a mis amigos y a mi familia,
y hacer el bien como Tú, Señor.
Amén.

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