NOS SERENAMOS
Siéntate en una postura cómoda.
Relájate. Cierra los ojitos si te apetece.
Pon la manita en el corazón.
Haz tres respiraciones profundas.
Ya puedes abrir despacito los ojos.....
Dios te escucha.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
ESCUCHAMOS
Evangelio: Jn 9. El ciego de nacimiento:
Jesús vio a un hombre que no podía ver desde que nació. Jesús le puso las manos en sus ojos y rezó.... Cuando el hombre abrió los ojos… ¡podía ver!
Jesús dijo que Él es la luz del mundo, y con Él podemos ver mejor no solo con nuestros ojos… sino también con nuestro corazón. Veamos la historia, atentos... Y, al terminarla, prepararos para responder a las preguntas...
A veces no vemos bien a otras personas o no sabemos ver lo bueno que tienen. Jesús quiere que miremos con luz nueva, con amor, con ojos que ven la bondad y la alegría. Cuando miramos a los demás con cariño… ¡somos como Jesús!
• ¿Qué necesito aprender a ver mejor?
• ¿A quién no miro bien?
REZAMOS JUNTOS
Jesús,
gracias porque ayudaste al hombre ciego a ver la luz.
Abre también mis ojos y mi corazón
para ver el amor y la bondad de los demás.
Cuídame y guíame siempre.
Amén.
gracias porque ayudaste al hombre ciego a ver la luz.
Abre también mis ojos y mi corazón
para ver el amor y la bondad de los demás.
Cuídame y guíame siempre.
Amén.

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