NOS SERENAMOS
¡Buenos días a todos!
Buscamos un momento como este… momento sin prisas para estar contigo Señor.
Cerramos los ojos y con nuestras manos en la barriga, sentimos nuestra respiración…
Ahora abrimos los ojos y nos preparamos para empezar.
A veces, cuando jugamos, puede pasar que nos enfademos. Tal vez alguien no quiere prestar un juguete o empuja sin querer. Y entonces… ¡zas! empieza una pelea.
Pero ¿sabes qué? A Jesús no le gustan las peleas. Él nos enseñó a amar, a compartir y a pedir “perdón”. Jesús quiere que usemos nuestras manos para abrazar, ayudar y dar cariño, no para pegar.
Entonces, ¿Qué podemos hacer cuando estamos enfadados?, podemos respirar profundo, contar hasta tres y pensar: “¿Qué haría Jesús?”
Seguro que Jesús daría un abrazo, pediría perdón, hablaría con palabras bonitas para arreglar el problema....
Porque cuando hacemos las paces, cuando somos amigos, cuando nos queremos, nuestro corazón se pone contento… ¡y el de Jesús también!



Comentarios
Publicar un comentario