MARTES: TU VIDA, TU MISIÓN

 

NOS SERENAMOS                                              

Siéntate en una postura cómoda. 

Relájate. 

Respira profundamente como si estuvieras oliendo una flor preciosa y suelta el aire despacito, como si quisieras apagar una vela delicada.

Ahora ya estamos todos preparados. Dios está con nosotros. Dios nos escucha. 

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

ESCUCHAMOS 


Todos somos necesarios para el proyecto de Dios. 
Jesús escogió a los 12 apóstoles de entre mucha gente. 



Hoy, Dios, sigue llamando a personas como tú. 




Es tu momento, pequeño misionero. Interésate por los que te rodean y saca lo mejor de ti para ponerlo al servicio de todos. 

Dios te ha creado para que puedas darte a los demás. Todos somos necesarios, cada uno de nosotros es insustituible para el equipo de Dios. ¿Se te ocurre qué puedes hacer tú?



REZAMOS JUNTOS


 Te pedimos por todos los misioneros, para que los protejas y para que, guiados por el Espíritu Santo, anuncien con gran ilusión el amor de Dios. 

Te lo pedimos, Señor.


NOS DESPEDIMOS                                            

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. 

San José de Calasanz, San Faustino Míguez y Beata Victoria Valverde, rogad por nosotros. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 





Comentarios