NOS SERENAMOS
ESCUCHAMOS
Dios nos regaló un mundo muy bonito: con árboles, animales, ríos y aire para respirar. Este mundo es nuestra casa común, porque todos vivimos en él: las personas, los animales y las plantas.
Cuidar esta casa es muy importante, porque si la ensuciamos o la dañamos, todos podemos enfermarnos o quedarnos sin lo que necesitamos para vivir. Por eso, Dios quiere que seamos buenos cuidadores de su creación.
Cuando tiramos la basura en su lugar, cuando ahorramos agua, cuando cuidamos las plantas y respetamos a los animales, estamos ayudando a que la Tierra siga siendo un lugar hermoso y lleno de vida.
Cuidar la casa común es una forma de amar a Dios y a los demás, porque estamos pensando en todos los que viven hoy y también en los que vivirán mañana.Pidamos a Dios que nos ayude a ser niños responsables, que cuidan con amor el mundo que Él nos regaló.


.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario