JUEVES: RECORDAMOS A MADRE VICTORIA

NOS SALUDAMOS                                          

                      ¡MUY BUENOS DÍAS A TODOS!


NOS SERENAMOS                                                

Siéntate en una postura cómoda. 

Relájate. Cierra los ojitos si te apetece.

Pon la manita en el corazón.

Haz tres respiraciones profundas. 

Ya puedes abrir despacito los ojos.....

Dios te escucha. 

ESCUCHAMOS                                                     

Hoy recordamos a una persona muy importante en la familia Calasancia. Alguien que supo cumplir ese mandamiento que decía Jesús de amar al Señor con todo su corazón, alma y mente. Lo amó tanto, que entregó su vida por él.


Ella es nuestra Beata Madre Victoria. Luchó 
durante toda su vida por el evangelio y por defender a Jesús hasta el final.  Además, es importante destacar que ese amor por Jesús, lo reflejó a todas las personas que tenía a su alrededor. Primero, enseñando a niños en los colegios, pero sobre todo, recordamos de una manera especial, el cariño y la protección a sus hermanas de comunidad, dispuesta a dar la cara por ellas en los peores momentos.

Aun así, sabemos de M.Victoria que es una mujer frágil y sencilla, que nunca quiso llamar la atención y que seguramente, como muchos de nosotros, sintió en algunos momentos de su vida, mucho miedo. Sin embargo, en sus últimos momentos fue fuerte y valiente pues sabía que Dios, estaba con ella.

REFLEXIONAMOS

¿En qué momentos siento miedo?

¿Piensas que Dios te ayuda en estos momentos?

¿Cómo cuido a mis hermanos? ¿y a mis amigos?



REZAMOS JUNTOS


Señor, Padre nuestro,

Tú que concediste a M. Victoria

la gracia de entregar su vida por Cristo

al servicio de la Iglesia en el Instituto Calasancio,

y la fortaleciste para permanecer

siempre fiel en su seguimiento

y aceptar generosamente la prueba del martirio,

ayúdanos en nuestra debilidad

para que también nosotros, como ella,

permanezcamos firmes en la fe

y dispuestos a entregar la vida por los demás.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

  

NOS DESPEDIMOS                                            


Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. 

San José de Calasanz, San Faustino Míguez y Beata Victoria Valverde, rogad por nosotros. 


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 





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